«No es cuestión de si nos atacarán, sino de cuándo. Este adagio es más cierto que nunca. A pesar de todas las medidas de protección, en ciberseguridad no existe el riesgo cero. Por eso la gestión de incidentes es crucial: un ataque siempre puede ocurrir, y es la capacidad de detectarlo y responder a él rápidamente lo que marcará la diferencia entre un incidente contenido y un desastre para la empresa. La directiva NIS 2 es muy consciente de ello: exige a las organizaciones quemejoren sus sistemas de respuesta a incidentes e introduce obligaciones de notificación muy estrictas en caso de incidente grave. Echemos un vistazo a lo que esto significa para los CIO y los CISO.
Ciberincidentes: la hora de la verdad para las empresas
Un ciberataque importante se describe a menudo como una prueba de choque para la organización. Sin embargo, muy pocas empresas están realmente preparadas para gestionar una crisis digital. Un estudio de IBM/Ponemon reveló que el 77% de las empresas no dispone de un plan formal y probado de respuesta a incidentes(Analista de respuesta a incidentes – descripción del puesto: tareas, formación, salario, etc.). Se trata de una cifra alarmante, dado que una respuesta improvisada puede conducir a errores costosos (mayor tiempo de reacción, comunicación caótica, decisiones inadecuadas en situaciones de estrés). Según el FBI, el número de ataques se disparó un +300% durante la pandemia(Analista de respuesta a incidentes – descripción del puesto: misiones, formación, salario, etc.), lo que significa que ya es hora de compensar esta falta de preparación.
La NIS 2 ejerce una presión adicional sobre esta función. Introduce la obligación de disponer de un plan de gestión de incidentes y, sobre todo, plazos muy breves para notificarlo a las autoridades competentes: una alerta preliminar en las 24 horas siguientes a la detección (para indicar que se está produciendo un incidente significativo) y un informe completo en 72 horas en el que se detallen las medidas paliativas adoptadas(Directiva NIS 2: impacto en PYME y proveedores). Además, deberá presentarse un informe final en un plazo máximo de un mes, una vez resuelto el incidente(Directiva NIS 2: Impacto en PYME y proveedores). El incumplimiento de estos plazos de notificación será en sí mismo motivo de sanción, aunque no haya culpa en la causa del incidente.
Estas obligaciones implican que la empresa debe disponer de una organización interna bien establecida para detectar, calificar y escalar los incidentes de seguridad. Detectar una intrusión en menos de 24 horas no es trivial: muchas fugas de datos no se descubren hasta semanas o incluso meses después. Por ello, NIS 2 impulsa la inversión en capacidades de detección (sistemas de vigilancia, SOC, etc.). Además, poder emitir un informe en 72 horas presupone procesos de investigación rápidos y una colaboración fluida entre expertos técnicos, gestores y comunicadores. En eso consiste la gestión de cibercrisis.
Más allá del aspecto de la conformidad, una buena gestión de los incidentes es vital para limitar el impacto. Un estudio del Informe Hiscox 2023 estima que el 53% de las empresas sufrió un ataque el año pasado (frente al 48% del año anterior)(Estadísticas e impacto de los ciberataques en las empresas en …), y de ellas, el 30% cuantificó los daños económicos en al menos 50.000 dólares (El84% de las grandes empresas sufrió un incidente de seguridad en los últimos 12 meses, frente al 65% en 2023|Business Wire). Una respuesta eficaz puede reducir drásticamente estos costes (conteniendo el ataque antes de que se extienda, recuperando los sistemas más rápidamente, etc.). Por el contrario, una respuesta lenta o inadecuada puede convertir un incidente menor en una crisis mayor. A modo de ejemplo, el 84%de las grandes empresas ha detectado un ciberataque en los últimos 12 meses(el 84% de las grandes empresas ha sufrido un incidente de seguridad en los últimos 12 meses, frente al 65% en 2023 | Business Wire): no podemos evitar todos estos ataques, pero sí podemos entrenarnos para reaccionar ante ellos y reducir los daños.
Reforzar su capacidad de respuesta: buenas prácticas
Para los departamentos de TI, mejorar la gestión de incidentes significa actuar en tres frentes: detección, respuesta operativa y comunicación/notificación. He aquí algunas medidas concretas:
- Establezcaun equipo y un Plan de Respuesta a Incidentes (IRP): Si aún no lo ha hecho, formalice un Plan de Respuesta a Incidentes que cubra diferentes escenarios (malware, ransomware, denegación de servicio, violación de datos, etc.). Este plan debe definir funciones (quién decide apagar ciertos sistemas, quién contacta con las autoridades, quién gestiona el comité de crisis, etc.), procedimientos técnicos (aislar un puesto de trabajo infectado, restaurar copias de seguridad, etc.) y guías de actuación para cada tipo de incidente. Reúne un equipo de respuesta multidisciplinar (TI, seguridad, jurídico, comunicación, RRHH) listo para movilizarse. Todos deben conocer su papel en caso de alerta. Documente también la lista de contactos importantes (policía/ANSSI, proveedor de respuesta a incidentes si existe un contrato, compañía de ciberseguros, etc.). Este plan debe ser aprobado por la dirección y distribuido a las partes interesadas.
- Mejorar las capacidades de detección: invertir en herramientas de supervisión de la seguridad (SIEM, EDR, NDR, etc.) y/o un SOC (interno o subcontratado) capaz de analizar continuamente los eventos e identificar rápidamente los incidentes. NIS 2 no exige explícitamente un SOC, pero sin una buena detección será imposible cumplir el plazo de 24 horas para alertar. Asegúrese también de contar con un proceso interno claro para que cualquier anomalía sospechosa detectada por un empleado pueda ser elevada rápidamente al equipo de seguridad (por ejemplo, un técnico que vea un archivo cifrado extraño debe saber a quién informar inmediatamente).
- Practique con ejercicios de crisis: no se limite a tener un plan; póngalo a prueba. Organice regularmente ejercicios de simulación de incidentes graves. Por ejemplo, simule un ataque generalizado de ransomware: servidores cifrados, indisponibilidad de la red, etc. ¿Qué hace su equipo? Estos simulacros, realizados idealmente por sorpresa, ponen de manifiesto cualquier deficiencia (contactos obsoletos, procedimientos poco claros, estrés mal gestionado). Después de cada ejercicio, organice un debriefing para mejorar el plan y colmar las posibles lagunas. La ANSSI recomienda este tipo de ejercicios, incluso a nivel directivo, para que todo el mundo se acostumbre a su papel en una situación real.
- Garantizar la resistencia técnica: la gestión de incidentes va de la mano de la continuidad de la actividad. Compruebe que sus copias de seguridad están debidamente segmentadas, son frecuentes y se ha comprobado su restauración. El 41% de las empresas admite que no puede restaurar todos sus datos tras un incidente(Resiliencia: ¡el 80% de las empresas no tiene un verdadero DRP!) – eso es demasiado. Un DRP (Plan de Recuperación de Desastres) bien diseñado debería permitir reiniciar los sistemas críticos en pocas horas. Además, planifique soluciones alternativas: por ejemplo, disponer de estaciones de trabajo de reserva no conectadas a la red principal para continuar ciertas operaciones en caso de incidente, medios alternativos de comunicación (teléfonos de reserva, correos electrónicos externos) si el SI está caído, etc. Cuanto más haya pensado de antemano en estos aspectos, más eficaz será su gestión de crisis.
- Cuide la comunicación de crisis: A menudo se descuida la comunicación, pero es esencial. Defina mensajes preescritos para las primeras 24 horas (para los clientes, para los medios de comunicación, para los empleados) para no tener que improvisar bajo presión. Designe un portavoz oficial. Durante el incidente, mantenga a los empleados regularmente informados de lo que ocurre (para evitar rumores y mantener la confianza). Y, por supuesto, esté preparado para notificar a las autoridades dentro de los plazos establecidos por la NIS 2. Esto significa reconocer rápidamente si un incidente es «significativo» o no. Establezca de antemano criterios (por ejemplo, más de X usuarios afectados, interrupción del servicio > Y horas, etc.) que desencadenen la obligación de notificar. En caso de duda, es mejor avisar con antelación, en un plazo de 24 horas, aunque ello implique aclaraciones posteriores.
- Aprender la lección (feedback): Después de cada incidente (incluso los de menor importancia), realice una autopsia para analizar lo que salió bien o mal. Actualice sus procedimientos en consecuencia. Cada incidente debería hacer a la organización un poco más resistente. Y no dude en compartir sus impresiones con la comunidad (a través de equipos sectoriales de respuesta a incidentes de seguridad informática, CSIRT, o publicaciones anónimas): NIS 2 fomenta la cooperación entre entidades en la gestión de incidentes, ya que esto beneficia a todos.
Al desarrollar estas capacidades, una empresa pasa de una actitud sumisa («esperamos no ser atacados») a una actitud proactiva («estamos preparados para reaccionar cuando ocurra»). Este es un componente esencial de la ciberresiliencia. Y también tranquiliza a las autoridades: poder demostrar que se dispone de un sistema de respuesta sólido será bien recibido en caso de una inspección NIS 2 (y puede evitar sanciones si, a pesar de todo, un incidente sale mal).
Cómo Smart Global Governance facilita la gestión de incidentes y el cumplimiento de NIS 2
Las soluciones Smart Global Governance proporcionan una ayuda inestimable para estructurar su proceso de gestión de incidentes y cumplir los requisitos de gestión de incidentes NIS 2. Al centralizar la información y automatizar ciertas tareas, la plataforma permite a su equipo de respuesta a incidentes ser más receptivo y organizado.
- Registro central de incidentes: El módulo de gestión de incidentes de Smart Global Governance le permite registrar y realizar un seguimiento de cada incidente de seguridad (intento de intrusión, malware detectado, etc.), con un flujo de trabajo desde la notificación inicial hasta la resolución. Toda la información pertinente queda registrada: fecha y hora, sistema afectado, gravedad, medidas adoptadas, responsables asignados, etc. De este modo se crea una memoria de incidentes, útil para el análisis posterior y la justificación ante las autoridades. Además, en caso de auditoría, se puede demostrar que «todos los incidentes se registran correctamente y se gestionan según un proceso establecido», lo que es una garantía de seriedad.
- Playbook y gestión de tareas: La plataforma incluye la posibilidad de definir planes de respuesta estándar (playbooks) para diferentes escenarios. Por ejemplo, un playbook de «Ransomware» puede crear automáticamente una serie de tareas: aislar el segmento de red afectado, comprobar la integridad de las copias de seguridad, informar a un responsable concreto, etc., asignadas a las personas adecuadas. Cuando se produce un incidente, el CISO puede activar el libro de jugadas correspondiente, y Smart Global Governance orquestará la respuesta, asegurándose de que cada etapa se atiende y se completa adecuadamente. Esto evita que las acciones se olviden en el pánico del momento. Puede supervisar el progreso de cada tarea en tiempo real y recibir alertas si algo se retrasa.
- Notificaciones y escalado automático: vinculado a sus sistemas de supervisión, Smart Global Governance puede recibir alertas de incidentes (de un SIEM, por ejemplo) y crear automáticamente un ticket de incidente en el registro. Aún mejor: si el incidente supera un determinado umbral de gravedad, la plataforma puede notificarlo instantáneamente a las partes interesadas clave por SMS o correo electrónico (por ejemplo, a un miembro de COMEX o a un responsable jurídico). Esto garantiza quela escalada sea inmediata, sin esperar a que un analista informe manualmente a sus superiores. En el contexto de NIS 2, donde la notificación en 24 horas comienza en cuanto se detecta una infracción, este ahorro de tiempo puede marcar la diferencia.
- Módulo de notificación NIS 2: Smart Global Governance puede facilitar la recopilación de la información necesaria para notificar a la ANSSI (o a la autoridad competente). Con el registro de incidentes que ya contiene todos los detalles técnicos y las medidas adoptadas, puede generar un informe estructurado con los elementos clave (tipo de incidente, fecha/hora, impacto, medidas paliativas) como base para la notificación reglamentaria. Se puede integrar una plantilla de informe alineada con las expectativas de NIS 2, que le guiará para garantizar que no se omite ninguna información necesaria. Esto le ayuda a cumplir los requisitos de forma y contenido de las notificaciones oficiales, así como a respetar los plazos.
- Análisis posterior al incidente y capitalización: Una vez cerrado el incidente, la plataforma le permite poner en marcha un proceso de retroalimentación. Los miembros del equipo pueden registrar las lecciones aprendidas directamente en el formulario del incidente, y crear acciones de seguimiento (por ejemplo, «reforzar la autenticación en el servidor X», «formar al equipo Y en el procedimiento Z») que serán objeto de seguimiento hasta su aplicación. La herramienta garantiza así la mejora continua del sistema de seguridad. También es posible extraer estadísticas sobre incidentes pasados (frecuencia, tiempo medio de resolución, tipos más comunes) para ajustar la estrategia global.
- Integración BCP/ERP: Combinada con los módulos de continuidad de negocio (BCP/ERP) de Smart Global Governance, la gestión de incidentes forma parte de un enfoque global de la resiliencia. Por ejemplo, si se declara un incidente crítico, la plataforma puede sugerir la activación del plan de continuidad asociado. Los vínculos entre riesgos, incidentes y planes de recuperación quedan documentados, lo que proporciona una visión coherente de la respuesta a las crisis.
Gracias a Smart Global Governance, su organización puede mejorar su capacidad de respuesta y coordinación durante los momentos críticos de un incidente de seguridad. Los CIO y CISO disponen de un puesto de mando centralizado para gestionar la crisis, sin perderse en correos electrónicos o archivos dispersos. Cada minuto cuenta durante un ataque; al eliminar el ensayo y error y automatizar las tareas repetitivas, la plataforma le ahorra valiosos minutos, o incluso horas. Y lo que es más, le ayuda a cumplir escrupulosamente sus obligaciones NIS 2 en términos de gestión de incidentes e informes, evitando el «sobreincidente» del incumplimiento de la normativa en medio de una crisis. Se trata, pues, de una doble red de seguridad: para sus operaciones y para su cumplimiento.
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